Sabemos que lo lúdico es un recurso natural para desarrollar y educar. Pero también es el medio natural para crear y profundizar el vínculo con nuestros hijos.

La relación que vamos creando con ellos se forma a base de momentos compartidos, de emociones vividas en compañía, de lo que vamos proyectando y reflejando cada uno en el otro cuando hacemos algo juntos. Es necesario preguntarse a menudo qué recuerdos estamos creando, qué cosas que hacemos juntos hoy, sacaran una sonrisa de cariño en nuestros hijos en el futuro.

Y cómo la mejor manera de enseñar algo es mostrándolo, hoy os queremos contar una idea que funciona muy bien, que han compartido con nosotros muchas familias y que facilita y mejora la relación con nuestros hijos. Así podéis ver las claves que consideramos más importantes para crear momentos especiales.

Empezamos:

Nos reunimos en casa toda la familia y decimos que a partir de la semana que viene vamos a preparar días sorpresa. El domingo va a ser el día que hay que hacer cosas especiales en familia.

(Puede ser cualquier día, hay que transmitir emoción y misterio cuando se cuenta)

¿Cómo?

Vamos a hacer equipos que organicen el día para los demás. Para el próximo lo hacen mamá y Lucía (la hermana mayor, que tiene 6 años). Tienen que preparar un día especial para toda la familia, no vale decir lo que se va a hacer (es sorpresa) y tienen que conseguir que todos se lo pasen muy bien.

(después, cada semana, se hacen nuevos grupos mezclando cada niño con papá o con mamá o sólo ellos o sólo los padres. Lo importante es esa complicidad en exclusiva y por la otra parte el dejarse sorprender y cuidar.)

Pasos:

- Idear

¿Qué podemos hacer?, lluvia de ideas locas, listado de lo que le encanta a cada miembro de la familia (así pensamos en los demás, nos ponemos en su piel, empatizamos), hacemos un guión del día (desayuno, actividad, qué comemos qué taller hacemos, a dónde vamos) … Disfrutamos mucho ideando juntos.

- Crear misterio

Creamos una invitación sorpresa que dejamos a cada uno durante la semana escondida en su cama, ponemos cartelitos en casa, ponemos pistas falsas…

- Preparar el día

Organizar todo, planificar, preparar los materiales, comprar la comida, hacer reservas, etc…

(hacerlo juntos, ser corresponsables, trabajar en equipo)

- Ser anfitriones

Disfrutar muchísimo de como disfrutan los demás, estar atentos a ellos, pasárselo bien, guardar recuerdos.

Un plan concreto:

Preparar desayuno especial como si fuera un restaurante, pintar una taza de cerámica para cada uno (le encanta a Lucía), jugar a la wii (le encanta a Pablo), comer founde de queso y founde de chocolate, taller de masajitos (le encanta a mamá), hacer carreras y jugar con muñecos todos (le encanta a Marcos), peli con pizza que hacemos nosotros (le encanta a papá).

Durante la semana: dejamos una entrada de cine, encuentran una invitación a la comida, compramos lo que necesitamos, hacemos cartelitos para el restaurante, colocamos los anuncios…

Es algo sencillo, muy especial porque lo que crea la magia es el hacerlo juntos, las miradas cómplices, el esperar la cara de ilusión, el sentirse orgullosos de conseguirlo.

todo el proceso es importante, la preparación es parte del disfrute, la sorpresa encanta, la ilusión y la intención transforman las cosas que hacemos y, al final, conviertes un día más en un día de los que no se olvidan.

Venga: os toca probar y contarnos….